Macarena Herrero Trigueros
Escribo porque siento. Escribo porque es lo que soy, de principio a fin. Por esa lágrima que resbala por la mejilla cuando el significado de esas palabras, duelen tanto. Por la sonrisa pura e inocente cuando fluyen sin pensar, haciéndome sentir poderosa. Escribir me da paz absoluta, incluso cuando la duda y el miedo en una fría noche de invierno me atrapan dando paso a la soledad. Una soledad que me invade, se sienta a mi lado, extiende su manto y me observa, por que solo ella tiene el poder de hacerlo sin siquiera haber sido invitada.